En Don Ibérico conservamos la esencia de lo tradicional, elaborando embutidos 100% naturales y caseros, tal y como lo hacían nuestros abuelos, sin trucos ni aditivos.
Seleccionamos piezas nobles
Elegir un buen cerdo ibérico alimentado con bellotas no es suficiente. En Don Ibérico seleccionamos las partes nobles y de mayor calidad del animal para elaborar nuestros embutidos. Magros nobles como la pluma, el secreto o la presa ibérica—que habitualmente se comercializan por separado y se consideran premium—están presentes en nuestros ibéricos naturales. Y eso, se nota.
Embutimos en tripa natural
Mientras que la mayoría de embutidos en el mercado utilizan tripa sintética, nosotros preferimos la tripa natural. Esta elección es coherente con nuestra política de elaborar productos naturales y caseros. Sin trucos. Sin trampas. Sin aditivos. Si buscas productos auténticos, elige Don Ibérico.
Oreamos las piezas con leña de encina
Los detalles marcan la diferencia. Tras seleccionar y embutir, colgamos cada pieza y la oreamos al suave calor de la leña de encina. Este proceso, breve y sutil, aporta un ligero toque que realza el sabor natural del embutido, utilizando la mejor madera de encina para completar este proceso.
Secamos lento y al natural
Acelerar el proceso deterioraría la calidad de las piezas. En Don Ibérico optamos por secaderos naturales, alargando la maduración de los embutidos tanto como sea necesario. Sin prisas, con todo el cariño que se merecen.
Comprobamos la calidad
Por último, pero no menos importante, realizamos un riguroso control de calidad en cada producto. Verificamos que cada embutido alcance el punto óptimo de curación, comprobando que su presencia y color sean los adecuados. Así, lo recibirás en tu hogar con la garantía de excelencia.














