Aquí tienes una joya pensada para todos—incluidos los estómagos más tiquismiquis—pero sin renunciar a un ápice de sabor. Se elabora con leche de oveja y pasa entre 7 y 35 días de maduración: tiempo justo para que la pasta gane cuerpo sin perder su frescura. ¿La vuelta de tuerca? Granos de pimienta rosa que se cuelan en la masa y le regalan un perfume dulce, afrutado y con un guiño ácido que levanta el ánimo.
Por qué te va a conquistar
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Sin lactosa, sin miedo: disfrútalo sin preocuparte de la tripa; sigue siendo 100 % natural y ovino.
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Tierno, pero con carácter: textura cremosa y uniforme, fácil de cortar y más fácil de devorar.
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Aromático y sorprendente: la pimienta rosa aparece suave, no muerde; coquetea con la leche de oveja y deja un final dulce que engancha.
Momento de gloria
Sácalo del frío una hora antes—necesita desperezarse. Córtalo en cuñas o daditos y verás cómo el aroma frutal de la pimienta se mezcla con el toque lácteo. Funciona de maravilla con panes integrales, mermeladas cítricas o un blanco joven bien fresco. Si quieres subir la apuesta, ponlo en ensaladas verdes o fúndelo ligeramente sobre verduras… ¡Milagro garantizado!
Un queso tierno que se atreve a llevar corbata de color y, aun así, sigue siendo el más amable de la mesa. Dulce, ligero y apto para todos los públicos. Porque la verdadera tentación no entiende de intolerancias. 🧀✨
Maduración: 7-35 días